Papá no salió en viaje de pichanga:el abnegado profesional se reencontraba con su querido equipo luego de largas semanas de ausencia por cumplir con el sagrado deber del trabajo y conseguir las monedas esenciales para el sustento. Sin embargo, la furia despiadada de una hija posesiva se centra en su ojo derecho, frustra su anhelo y lo mantiene de rehén ante el estupor de sus compañeros. Luego de que vuelve a jugar, los coequipos instan a la menor para que le siga pegando y ella acepta a cambio de conseguir su Pericard y de un tazón de la nueva línea de merchandising de la institución.
El arquero que es pura faja:
todos creen que su super capacidad se centra en algún poder conseguido de una pócima color conch'evino o en sus largos años de entrenamiento en "la Usach" en aquellos memorables y esforzados créditos deportivos que todavía le causan muecas de dolor cuando lo recuerda. Pero no, el misterioso logro del arquero maravilla se ocultaba en una faja que se deja ver en un momento de intimidad
del camarín. Con ella, ve lo imposible, saca voz para ordenar la defensa, aguza sus reflejos y corta todo tipo de centros. Lo mejor del filme es en el minuto final, cuando la faja guatea en el cálculo del centro y el equipo se va a la cresta y así se decide por la pócima conch'evino y deja la faja conch'elalora.
Que se vayan todos:apasionante filme en formato reality que
muestra cómo un equipo busca “mejorar la raza” y se somete a un juego para
eliminar a uno de sus integrantes semanalmente hasta ser realmente competitivo.
A través de un complejo sistema tecnológico van marginándose a los perdedores pero, oh, sorpresa, el computador no detiene su marcha y termina desarmando el club mientras agita una matraca con frenesí y lanza un desgarrador grito, “Que-se-va-yan-to-dos”. Luego de ese logro, “Torcuato Blue” se dedica al ajedrez y le gana un apasionante juego a Nico Lecter, quien lo compra y lo usa para diseñar el Transantiago, tras lo cual lo tiran al Persa Bío Bío, donde termina sus días en la casa de Chichipio Wilson, el amigo de Hansen, haciendo retoques en photoshop para equipos de poca monta. En otros equipos de poca monta.
Acá sí que la mueve: drama costumbrista que relata la historia de Joaco, quien pierde su rumbo vocacional tras dejar la sindicatura del equipo de sus amores. Probó todos los caminos, representación del mago “Zarkov”, asesor sindicalista de salmoneros, vocalista de “Agrupación Piñera”, doble de Paolo Salvatore (QEPD) y otros oficios no mencionables en un sitio decoroso como este. Cuando la confusión lo poseía y buscaba el golpe de suerte en el departamento de propiedad intelectual registrando el nombre de un nuevo equipo, “Unión comunal” y cuando instalaba su negocio de galletas negras en convenio con"la Junji", encuentra el camino del bien ligado a un organillo. Desde entonces lo toca de manera insistente y cuando le dicen “cambio, cambio”, él no escucha y sigue tocando, tocando, tocando...
Próximamente en el Cine Prat, no las compre pirateadas porque seguro que son mejores. Con su Pericard entra gratis, obvio.