Motín en Central: ¡Asado queremos!

De manera clandestina, seis integrantes del plantel de Central Periférico se reunieron hace cerca de dos semanas a escondidas del Síndico para determinar algunos pasos a seguir. La acción, vista en la dirigencia como una "deslealtad" para la administración, fue comentada públicamente como "sólo una reunión de amigos".

A pesar de las caras supuestamente tranquilas y hasta de las bromas de rigor luego de la derrota ante los "Mambokings", el pasado sábado 19 de mayo, se sentía una tensión especial en el rincón del camarín de Central Periférico. Algo no dicho volaba entre algunos integrantes del plantel, que se miraban de reojo esperando la seña que permitiera desarrollar el paso que estaban tramando desde hace varios días y que podría cambiar la historia del club. Y así como la historia de Colo Colo comenzó con un "Vamos mejor Quiñones" durante una asamblea de Magallanes, en esta ocasión el grito de guerra fue "vamos a chupar", "pero sólo como un distractivo para que la sindicatura no sospechara", dijo una fuente al interior de los instigadores. "Más de quince pitchers no nos tomamos", comenta otro.

Con el transcurso de los días, los motivos de la reunión son cada vez menos claros. "Torcuato tiene razón, las cosas no pueden seguir así, hay que cambiar" comenta un jugador, quien se resiste a comentar más sobre la conversa, aunque fuentes cercanas mencionan las dudas administrativas como uno de los factores a analizar. "Esas cinco lucas que tenemos en caja pueden ser un bocado para los irresponsables" comentan los rebeldes, quienes piden "un plan de acción" para enfrentar el superávit del equipo. Nuevas camisetas, otra pelota y horas de estudio de grabación para registrar el himno son algunas de las ideas que rondan entre los díscolos.

Sin embargo, uno de los puntos más tratados en la reunión fue el "carnet gate", en relación al momento en que el delegado de Mambokings pidió autorización para que el arquero pudiera jugar sin su carnet, solicitud que fue rápidamente aceptada por Quintana. "Se debió hacer algo más en ese punto". "Esos puntos eran nuestros", "todavía podemos conseguir alguna retribución por eso", "nos pasamos pa hueones", fueron algunos de los comentarios más recurrentes.

En la sindicatura no vieron con buenos ojos la juntada aunque no se hicieron juicios públicos. "El equipo en sus tiempos libres puede hacer lo que quiera" comentó Quintana casi distraído mientras intentaba revivir viejas glorias en el "Chutigol". Sin embargo, en privado cercanos a la autoridad manifestaron su molestia, "claro, que se tomen la hueá que quieran. Que vayan a las reuniones, que junten la plata, los carnets, que peleen los puntos. Ahí los queremos ver" dijo un leal al Síndico.

Para calmar los ánimos, los integrantes del plantel que fueron sorprendidos por un paparazzo en la instantánea que acompaña esta nota emitieron un comunicado público tratando de explicar lo inexplicable. "Ante los insistentes rumores de reuniones clandestinas, podemos decir que nada de eso es cierto y que nuestro compromiso con Central y su dirigencia es tan firme como la amistad de Los Prisioneros y tan sólido como el Transantiago" dice uno de sus párrafos, donde más abajo invitan a un asado de camaradería para analizar la campaña del equipo. Quintana dijo que iría pero que "haré que alguien coma mi carne primero por siaca, y el que quiera se puede comer este crudito".