Ahora que el fin de la sindicatura es un hecho, empiezan a saberse ciertos detalles de la gestión del Sr Síndico.

No sólo supo de infraestructura, muñequeos ante la plana del CDQ por los horarios o de presupuestos para camisetas. Grandes aciertos de su obra fueron la llegada de Pinicamilo, que estaba acabado en Escocia jugando por los 100 Pippers FC, el arribo de Paulo, rescatado de los tribunales de la familia, y el fichaje de Marquinhos que las oficiaba de patrón del área en el "Braseros de Lucifer FC".

Así como Pekerman se va de vacaciones en su van por los confines del interior gaucho buscando purretes, nuestro Sindico tampoco descansó en sus veranadas. Buscando pastos tiernos, dio con el más grande, con el Diego de la gente.
Estuvo así de cerca de traerlo a jugar a CCCP. Dicen, que no se logró por los añejos roces entre éste y PunteteVilches.

En un amistoso perdido hace años, un gráfico deseaba inmortalizarlos a los dos, pero no pudo. Cada vez que cruzó la cancha para pedrile a uno de ellos ir a concretar la instantánea, los ídolos dijeron "Sí, pero dile que venga para acá". Tal duelo de egos impidió la inmortal foto.

De todas formas, el Diego se moría por jugar en CCCP, mas el síndico se la jugó por Puntete Vilches. Puntete es medio mañoso, pero no bebe, no jala, no fuma y ni baila apretado con travestis.

La otra instantánea de esta crónica no sabemos si es una muestra de sano homenaje al culminar la misión de la sindicatura este sábado 9 de junio, o la sublimación de un linchamiento.